martes, 2 de marzo de 2010

MITOS Y MENTIRAS SOBRE LA SEXUALIDAD MASCULINA.

MITO. del griego mŷthos ‘fábula, leyenda’. Historia fabulosa de tradición oral que explica, por medio de la narración, las acciones de seres que encarnan de forma simbólica fuerzas de la naturaleza, aspectos de la condición humana, etc.; se aplica especialmente a la que narra las acciones de los dioses o héroes de la Antigüedad: los mitos de Grecia; el principal mito cosmogónico sumerio habla del paraíso y su pérdida.

Historia imaginaria que altera las verdaderas cualidades de una persona o de una cosa y les da más valor del que tienen en realidad.

Diccionario de Uso del Español de América Vox © Larousse Editorial S.L. 2005

INTRODUCCION.
 
Si algo abunda en cuanto al sexo, en nuestra cultura, son los mitos y las mentiras, sobre todo cuando los “machos”, de la especie hablamos de nuestra propia sexualidad. Sucede que para el “macho” (mayoritariamente), admitir ante sus pares (los otros “machos”, sus amigos) que tiene dificultades con respecto al sexo, es sinónimo de fracaso y disminución en su virilidad, por lo tanto, aunque no hubiera logrado una erección, la perdiera antes de penetrar o la ansiedad lo traicionara, presentándose la eyaculación antes de lo esperado, el (en una gran mayoría), contara otra historia con el fin de mantener viejos mitos y su dignidad de “macho” a salvo. Repetirá sin dudarlo, mentiras ya escuchadas en mesas de café y otros lugares de reunión exclusivos de “machos”. En su afán de quedar como el “Súper Macho” contara a sus amigos hazañas sexuales que hubieran sido descartadas de una película pornográfica por exageradas, asegurara sin ponerse colorado a quien quiera escucharlo, que su eventual pareja quedo deslumbrada y hasta se animara a relatar que “ella” estaba tan loca y desesperada por verlo otra vez, que hasta le rogo por una nueva cita.
 
Esto es producto de nuestra Cultura Sexual Machista, la cual ha sobrevivido durante milenios y hasta nuestros días, en ella el hombre está enfocado hacia el rendimiento sexual y esta es su meta, la cual lo lleva a competir permanentemente con los “otros machos”. Es por esto que a menudo considera que es necesario probarse a sí mismo en materia sexual, teniendo que demostrar su virilidad sin dudas de ningún tipo, ante su pareja y amigos. Esto hace que sienta sobre si, toda la responsabilidad de la relación, pensando que de él depende exclusivamente, el resultado de la misma, sea esta o no satisfactoria. Teme, entre otras cosas que la mujer desencantada de su desempeño sexual vaya a contar por ahí que no es bueno en la cama, condenándolo a un supuesto escarnio de por vida (cosa que por supuesto, no sucedería).


Todo esto no hace más que demostrar la vulnerabilidad del “macho” ante una sexualidad exigida e irreal, la cual está fundamentada en un modelo competitivo y distorsionado, sobre lo que significa ser un hombre sexualmente activo. Este modelo machista le exige al hombre, desde su iniciación misma, saber todo, de algo que nadie le enseña, conocer la totalidad de cosas que no puede preguntar y ni hablar, mucho menos por supuesto, admitir su debilidad ante el tema, un tema sobre el cual se le exige conocimiento, pero curiosamente, nadie se lo brinda. Preguntar o permitir que otros vean que se está en problemas sexuales no forma parte de su modelo tradicional como varón. Por todo esto los individuos terminan siendo autodidactas y su información dependerá, en la mayoría de los casos, de la repetición de mitos cuyo origen se pierde en el tiempo, junto a conductas oscurantistas que provocaran actitudes evitativas ante la primera dificultad.

MITOS Y FALACIAS


1) La potencia sexual de un hombre esta directamente relacionada con el tamaño de su pene. FALSO. No existe ninguna relación entre el tamaño del pene y potencia sexual.

2) Un pene de mayor tamaño, proporciona mas placer a quien lo tiene y a su pareja. FALSO. Como en el caso del mito anterior, el tamaño no es, de ninguna manera, sinónimo de placer, esto es debido a que las terminaciones nerviosas de la vagina (relacionadas con el clítoris) se encuentran en el primer tercio del techo vaginal. La mayoría de las mujeres estiman más las distintas maneras de acercarse, las caricias, el modo de ser atendidas en lugar del tamaño del pene.

3) Un hombre verdadero debe de estar siempre listo para tener sexo. FALSO. Nadie puede o debe estar dispuesto siempre a mantener una relación sexual. Desgraciadamente este mito pone a muchos hombres en apuros frecuentemente, pueden existir muchas razones para en determinado momento no querer tener relaciones sexuales, desde el estrés del trabajo, el cansancio del día, una preocupación, una discusión, etc. El deseo depende de muchos factores distintos, tanto físicos, como psicológicos y es necesario un buen equilibrio psicoemocional para tener una relación placentera. Nadie en su sano juicio puede pretender tener sexo en cualquier momento o con cualquier mujer.

4) El alcohol es un excelente estimulante sexual. FALSO. El alcohol solo ayuda a perder algunas inhibiciones, acalla prejuicios y libera algunos centros nerviosos, esto cuando se tome en poca cantidad y por muy poco tiempo, dado que este efecto es transitorio y terminara siendo totalmente contrario, si su ingesta es muy abundante. Disminuirá el deseo, atentara contra una buena erección y producirá trastornos eyaculatorios.

5) De acuerdo al tamaño de sus manos, pies o nariz, puede calcularse el tamaño del pene de un hombre. FALSO. No existe la menor relación entre estas partes de la anatomía de un individuo y el tamaño de su pene. Este está relacionado con la herencia y las hormonas (testosterona) producidas por su organismo a temprana edad.

6) Toda práctica sexual requiere de una buena erección, tanto para realizarla, como para poder tener un orgasmo o eyacular. FALSO. Una buena erección no es imprescindibles para lograr y dar placer, ya que aun sin ella es posible lograr ambos objetivos, asegurar lo contrario, seria limitar la actividad sexual masculina al buen funcionamiento del pene, únicamente.


7) Existe un límite prefijado de antemano para el número de coitos o eyaculaciones que tendrá un individuo durante su vida activa. FALSO. Esta absolutamente comprobado que a mayor actividad sexual, mayores posibilidades de extender esta en el tiempo y en calidad. Como asegura el Dr. Juan Carlos Kusnetzoff con mucha claridad "la sexualidad es como la batería de un coche, anda mejor cuanto más se la usa." O como aseguro a mis pacientes cuando me consultan sobre el tema, “en este caso, nunca mejor dicho . . . La función, hace al miembro”.

8) Los hombres saben sobre sexualidad y son quienes deben dirigir las relaciones sexuales. FALSO. Típico mito machista, sin ninguna duda. Y el principal perjudicado por esta mentira, será el hombre mismo, generándole angustia y stress, al poner toda la responsabilidad de la relación en su desempeño sexual, sin permitirle comprender que la sexualidad de una pareja se juega de a dos y que ambos tienen derecho a desear, imaginar y fantasear enriqueciendo la relación.

9) La marihuana es un muy buen afrodisiaco. FALSO. Como sucede con el alcohol ayuda a tapar las inhibiciones responsables de algunas disfunciones sexuales. Y como este su consumo reiterado producirá perdida del deseo, disfunciones eréctiles y además puede llegar a ocasionar hiperprolactinemia (la prolactina es una hormona segregada por la glándula hipófisis) con la posibilidad de estimular el crecimiento de las glándulas mamarias (ginecomastia).

10) Un eyaculador precoz es quien eyacula antes de la penetración y este problema solo lo tienen los hombres jóvenes, debido a trastornos físicos. FALSO. Existen distintos grados de Eyaculacion Precoz, esto va desde la eyaculación antes de penetrar, hasta la que se produce inmediatamente después de la penetración, pero todo está englobado en el mismo problema. Tampoco es cierto que sea una patología que sufren los jóvenes únicamente, hombres de todas las edades viven angustiosamente este problema y reclaman solución. En cuanto a sus causas, en la inmensa mayoría de los casos no hay problemas físicos involucrados, por lo tanto el tratamiento deberá ser una combinación de fármacos y ejercicios destinados a una mejor percepción de las sensaciones previas a la eyaculación, junto al mejoramiento de la relación en la pareja.


11) La actividad sexual afecta el rendimiento laboral o deportivo. FALSO. Es sabido que durante el coito se gastan las mismas energías que subiendo dos o tres pisos por escalera, es decir, hablamos de un gasto energético inferior a 40 calorías, con una eyaculación promedio de 3 o 4 ml. digamos, el equivalente a una cucharadita de café, por lo tanto difícilmente esto podría debilitar a un individuo normal y afectar su desempeño laboral o deportivo.

12) La edad avanzada termina con la sexualidad del hombre. FALSO. Si bien es cierto que con el paso de los años la aparición de distintas patologías como diabetes, hipertensión arterial, hiperlipidemias, etc. Junto a los tratamientos asociados a estas enfermedades pueden atentar contra una buena sexualidad, estos padecimientos pueden ser controlados y por lo tanto también los trastornos sexuales que se derivan de ellos. Incluso en algunos casos la edad podrá ser una ventaja comparativa importante, debido a que el control eyaculatorio puede ser superior y la erección, por lo consiguiente, mantenida durante un periodo de tiempo más prolongado.

13) Cuando se posee una gran potencia sexual, es normal tener Eyaculacion Precoz. Esta desaparecerá con el tiempo o con pomadas, pastillas u otros medicamentos sin necesidad de otro tratamiento. FALSO. Helene Singer Kaplan es de la opinión que el hombre debe ser capaz de ejercer un completo sobre su eyaculación "control voluntario sobre el reflejo eyaculatorio, aún cuando mantenga niveles elevados de excitación". En otras palabras, debe ser capaz de eyacular solamente cuando lo desee. La potencia sexual no tiene nada que ver con la eyaculación precoz, como tampoco está relacionada con el grado de excitación del individuo en ese momento. Podemos hablar de dos tipos de E.P. una primaria y otra secundaria, la eyaculación precoz primaria se refiere a aquella que ha existido siempre, es decir, el individuo nunca ha controlado la eyaculación. La eyaculación precoz secundaria ocurre cuando se instaura en un momento determinado después de iniciarse la vida sexual del individuo. Durante una relación sexual normal, la excitación en el hombre aumenta progresivamente hasta la fase llamada "meseta", disfrutando de su placer sexual hasta el momento que de forma voluntaria llega al clímax. El eyaculador precoz no puede permanecer en la fase de "meseta", sino que existe una excitación rápida y una eyaculación involuntaria y temprana. En la mayoría de los casos, la eyaculación precoz es un signo de una afección psicológica (ansiedad, nerviosismo, etc.) o emocional (culpabilidad, angustia, etc.) y en pocos casos es debido a un trastorno anatómico o fisiológico. Por lo tanto, el problema no desaparecerá con el tiempo de ninguna manera, en realidad se irá haciendo cada vez más grave y tampoco tendrá solución usando pomadas o pastillas de dudoso efecto, ni que hablar de los consejos caseros como por ejemplo tener pensamientos desagradables y/o ajenos a la relación. Dependiendo de cada caso, la eyaculación precoz puede ser tratada con eficacia, comenzando por entrenar gradualmente al paciente, mejorando su condicionamiento mental y el control de su estímulo erótico mediante ejercicios destinados a revertir determinados hábitos, acompañando el tratamiento con fármacos que retardan o eliminan esta disfunción sexual.

14) Cuando un hombre mayor tiene problemas de erección, siempre es por factores orgánicos y estos son irreversibles. FALSO. Si bien es frecuente que los problemas de erección en pacientes de edad madura estén asociados a distintas patologías como diabetes e hipertensión arterial, por ejemplo, no siempre esta es la causa del problema y por supuesto en la mayoría de los casos existen tratamientos destinados a solucionarlo.

CONCLUSIONES

La destrucción de estos mitos se hace imprescindible para prevenir distintas patologías sexuales que tendrán todas ellas como resultado el disconfort. Estos mismos mitos referidos a las conductas propias de cada sexo, son quienes sin duda determinaran la manera de ccomportarse y reaccionar tanto de hombres, como mujeres. Son ellos (los mitos) quienes asocian la masculinidad a la violencia, dureza, toma de iniciativa, poca demostración afectiva, etc. El hombre que no responda a estos cánones preestablecidos será descalificado y su identidad sexual puesta en duda. Es imposible cambiar esta realidad si no logramos un cambio de paradigmas efectivo. Creo que una buena manera de realizarlo es mediante el conocimiento objetivo, dejando de lado y poniendo al descubierto estas mentiras que durante siglos marcaron y condicionaron desde hace siglos la sexualidad masculina.

Dr. Ruben Alberto Pereyra.

Sexólogo Clínico.

Colaborador Docente del Curso de Pregrado “Introducción al conocimiento sexológico” UBA 2009

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES FACULTAD DE MEDICINA

ACADEMIA INTERNACIONAL DE SEXOLOGIA MÉDICA (AISM)

Av. Escalada 2181 Depto. 1º tel. 054-011-4684-1426

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina

22 de febrero del 2010.



6 comentarios:

Erimarte dijo...

Es bueno saberlo ;) buena información Doc...saluditos!

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
ALBERTO

ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE EL NAZARENO- LOVE STORY,- Y- CABALLO, .

José
ramón...

Anónimo dijo...

Hola, Busqué una sección sobre preguntas o dudas, pero no encontré nada parecido así que trataré de hacerle la pregunta por aquí, espero no le moleste...

Aprovechando el contexto sobre mitos y mentiras sobre sexualidad masculina, tengo unas dudas sobre eso; es bien sabido que una persona con obesidad da la ilusión de tener el pene pequeño, pero también se sabe que eso se debe a la grasa que se acumula en la zona púbica la cual cubre parte del pene a diferencia de una persona delgada cuya grasa en esa parte es menor.

Mi dudas son:
¿si una persona fue obesa la mayor parte de su niñez y toda su adolescencia, afecta al crecimiento del pene?
¿si esa misma persona hubiese sido delgada todo el tiempo, su crecimiento hubiese sido mayor que de haber sido obesa?

Dr. Alberto. dijo...

El tamaño del pene depende de la carga genetica, no del peso corporal. Suerte.

Dr. Alberto. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Rendimiento deportivo!!????? Afecta.